El inspector comprueba que la empresa puede demostrar que el personal ha sido formado de forma adecuada a su puesto y que esa formación se aplica. La Comunidad de Madrid menciona como documentos habituales el plan de formación, los certificados, las fichas de cada trabajador y las listas de asistencia. También revisa la formación específica en alérgenos: es un requisito legal de la empresa formar a su personal sobre los alérgenos de sus productos y cómo informar al consumidor, y poder documentarlo. En el local observará tu higiene y tus prácticas. El inspector también puede pedir los registros del sistema de autocontrol (temperaturas, limpieza, plagas).
Fuentes: Comunidad de Madrid (comunidad.madrid); Reglamento (CE) 852/2004, artículo 5.4.